Roderigo
Señor, señor, señor—
Brabantio
Pero habrás de estar seguro
Mi espíritu y mi morada tienen en sí poder
Para hacer esto amargo para ti.
Roderigo
Paciencia, buen señor.
Brabantio
Mi casa no es una granja.
Roderigo
Gravísimo Brabancio,
En alma simple y pura vengo a ti.
Iago
¡Zambos, señor, sois de esos que no servirán a Dios si el diablo se lo manda! Porque venimos a haceros un servicio y creéis que somos unos rufianes, haréis que cubran a vuestra hija con un caballo de Berbería; haréis que vuestros sobrinos os relinchen; tendréis corceles por primos y jinetes por deudos.