discussed here. The point which I wish to enforce is the potency, not only of the religious sense in aiding or deterring marriage, but more especially the influence and authority of ministers of religion in enforcing celibacy. They have notoriously used it when aid has been invoked by members of the family on grounds that are not religious at all, but merely of family expediency. Thus, at some times and in some Christian nations, every girl who did not marry while still young, was practically compelled to enter a nunnery from which escape was
Es fácil dejar volar la imaginación ante la suposición de una aceptación incondicional de la eugenesia como religión nacional; es decir, de la profunda convicción por parte de una nación de que no existe para el hombre un objetivo más digno que el mejoramiento de su propia raza; y de que se consagren a cumplir un propósito opuesto esfuerzos tan grandes como aquellos con los que se dotaron y mantuvieron conventos y monasterios.
No profundizaré más en esto.
Basta decir que la historia de la vida conventual ofrece pruebas abundantes, a gran escala, del poder de la autoridad religiosa para dirigir y resistir las tendencias de la naturaleza humana hacia la libertad en el matrimonio.
Conclusión.—Se han abordado ya siete temas diferentes. Estos son la monogamia, la endogamia, la exogamia, los matrimonios australianos, el tabú, los grados prohibidos y el celibato. Se ha demostrado bajo cada uno de estos epígrafes cuán poderosas son las diversas combinaciones de motivos inmateriales en la selección matrimonial, cómo todas ellas pueden llegar a ser santificadas por la religión, aceptadas como costumbre y sancionadas por la ley. Las personas que nacen bajo sus diversas reglas viven bajo ellas sin objeción alguna. Son inconscientes de sus restricciones, como nosotros