Certificados.—Uno de los comentarios sobre el que haré una observación es que si actualmente se ofrecieran certificados a quienes superaran ciertos exámenes de salud, físico, capacidades morales e intelectuales, y dotes hereditarias, los examinadores cometerían grandes errores. Estoy totalmente de acuerdo en que es demasiado pronto para idear un sistema satisfactorio de calificaciones para otorgar lo que podría denominarse «certificados de honor», porque aún no poseemos suficientes datos en los que basarnos. Por otro lado, hay personas que son excepcional e indiscutiblemente no aptas para aportar descendencia a la nación, como las mencionadas en las audaces propuestas del Dr. Mott. Los mejores métodos para tratar con ellas ya están maduros para su consideración inmediata.
Cría por caracteres.—Muchos objetan que no puede haber unanimidad sobre los «caracteres» cuya cría es más deseable. Discutí exhaustivamente esta objeción en mi memoria leída aquí la primavera pasada, mostrando que ciertas cualidades como la salud y el vigor eran consideradas deseables por todos, y sus opuestas indeseables, y que esto bastaba para dar una