concentrar los rayos de calor, no los rayos de luz, los cuales, aunque también son recogidos, no tienen ningún efecto incendiario.
En fotografía empleamos una lente únicamente para concentrar los rayos de luz. Los rayos de calor que puedan atravesarla junto con ellos no son necesarios y, dado que no tienen ningún efecto práctico, no se les presta atención. Para tener un valor real, una lente debe ser totalmente simétrica; es decir, la curvatura desde el centro hasta la circunferencia debe ser la misma en todas las direcciones.
Hay seis formas de lentes simples, como se indica en la Fig. 104. Los núms. 1 y 2 tienen una superficie plana y otra esférica. Los núms. 3, 4, 5 y 6 tienen dos superficies esféricas. Cuando una lente es más gruesa en el centro que en los bordes,