boquilla a la enorme presión de 935 libras por pulgada cuadrada. Es interesante señalar que los chorros de agua a muy alta presión ofrecen una resistencia asombrosa a cualquier intento de desviar su curso. Un chorro de tres pulgadas de agua a 500 libras no puede ser cortado por el golpe de una palanca.
Para obtener la presión suficiente con el fin de accionar maquinaria hidráulica en minas, fábricas, etc., el agua suele conducirse durante muchas millas en tajamares, o canales artificiales, a lo largo de las laderas de los valles desde la fuente de suministro hasta el punto en el que ha de ser utilizada. Para cuando se alcanza dicho punto, la diferencia entre las pendientes del canal y del fondo del valle ha producido una diferencia de altura de algunos cientos de pies.
La ilustración a página completa de la pág. 380 ofrece un testimonio llamativo del maravilloso progreso alcanzado en la práctica de la ingeniería durante los últimos cincuenta años. La enorme rueda hidráulica que constituye la mayor parte de la imagen es la de Laxey, en la Isla de Man. Tiene 72 pies y medio de diámetro y se supone que desarrolla 150 caballos de fuerza, los cuales se transmiten a varios cientos de pies de distancia por medio de varillas de madera sostenidas a intervalos regulares. La fuerza así transmitida acciona un sistema de bombas en una mina de plomo, elevando 250 galones de agua por minuto a una altura de 1.200 pies. El agua motriz se conduce desde cierta distancia hasta la rueda a través de un conducto subterráneo, y es llevada por presión hacia lo alto de la torre de mampostería,