estos.
Antes de la introducción del mecanismo de Stephenson se utilizaba una sola excéntrica para cada cilindro, y para invertir la marcha del motor esta excéntrica debía estar suelta sobre el eje.
"Una palanca y un mecanismo accionados mediante un pedal en la plataforma de conducción controlaban la posición de las excéntricas. Al arrancar la máquina, el maquinista desacoplaba las excéntricas mediante el pedal; luego, por medio de una palanca, levantaba las cabezas pequeñas5 de las barras de excéntrica y, observando la posición de las manivelas o, si resultaba más cómodo, el contrapeso de las ruedas, mediante otra manilla, movía las válvulas para abrir las lumbreras necesarias al vapor y las accionaba a mano hasta que la máquina se ponía en marcha; entonces, con el pedal, volvía a colocar las excéntricas para que enganchasen los pivotes, bajando al mismo tiempo las cabezas pequeñas de las barras para que engranaran con los pasadores de los vástagos de las válvulas, de modo que estas continuaban manteniendo el movimiento de la válvula."6
¡Uno imaginaría que en los patios de maniobras modernos semejante dispositivo retrasaría un tanto las operaciones!
VÁLVULAS DE PISTÓN.
En los motores marinos, y en muchas locomotoras y algunos motores estacionarios, la válvula D (mostrada en las Figs. 30–32) es reemplazada por una válvula de pistón, o válvula circular, que funciona hacia arriba y hacia abajo en un asiento tubular. Puede describirse mejor como una varilla que sostiene dos pistones que corresponden a las caras de una válvula D. En lugar de lumbreras rectangulares, hay aberturas en el tubo en el que se mueve la válvula de pistón, las cuales se comunican con los conductos de vapor hacia