la Tierra y la Luna están alineados. El Sol y la Luna tiran entonces conjuntamente, y obtenemos las mareas más altas, o vivas (Fig. 232). Cuando el Sol y la Luna tiran en ángulo recto el uno respecto a la otra —es decir, en el primero y tercer cuartos—, la protuberancia causada por la Luna se aplana (Fig. 233), y obtenemos las mareas más bajas, o muertas (Fig. 233).
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Capítulo I. La máquina de vapor
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