que durante tanto tiempo habían sido dirigidos autónomamente por las tribus fue declarada negocio colectivo y transferida a un consejo general en Atenas. Este paso de los atenienses fue más allá de cualquiera dado jamás por las naciones de América. Pues la simple federación de tribus autónomas fue reemplazada ahora por la conglomeración de todas las tribus en un solo cuerpo. El siguiente resultado fue una ley ateniense común, situada por encima de las tradiciones jurídicas de las tribus y las gens. Otorgó a los ciudadanos de Atenas ciertos privilegios y protección legal, incluso en un territorio que no pertenecía a su tribu. Esto significó un nuevo golpe para la constitución gentilicia; pues abrió el camino para la admisión de ciudadanos que no eran miembros de ninguna tribu ática y se hallaban completamente fuera de la constitución gentilicia ateniense.
Una segunda institución atribuida a Teseo fue la división de toda la nación en tres clases, independientemente de las gentes, las fratrías y las tribus: