a la castidad. La entrega a cambio de dinero fue al principio un acto religioso; tenía lugar en el templo de la diosa del amor y el dinero iba a parar originalmente al tesoro del templo. Las hieródulas de Anaitis en Armenia, de Afrodita en Corinto y las bailarinas religiosas de la India adscritas a los templos, las llamadas bayaderas (derivado del portugués «bailadera», bailarina), fueron las primeras prostitutas. La entrega, que en un principio era deber de todas las mujeres, pasó a ser practicada más tarde por estas solas sacerdotisas en representación de todas las demás. Entre otros pueblos, el hetairismo se deriva de la libertad sexual permitida a las muchachas antes del matrimonio, que es también una supervivencia del matrimonio de grupo, solo que transmitida por otra vía.
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CAPÍTULO II. LA FAMILIA.
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