CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
Página 115 de 429
Table of Contents

CAPÍTULO XXXVII.

en todas las guerras de la Nueva-España, Tlascala y Méjico fué tan excelente mujer y buena lengua, como adelante diré, á esta causa la traia siempre Cortés consigo, y en aquella sazon y viaje se casó con ella un hidalgo que se decia Juan Jaramillo, en un pueblo que se decia Orizava, delante de ciertos testigos, que uno de ellos se decia Aranda, vecino que fué de Tabasco, y aquel contaba el casamiento, y no como lo dice el coronista Gómora; y la doña Marina tenia mucho ser y mandaba absolutamente entre los indios en toda la Nueva-España.

Y estando Cortés en la villa de Guacacualco, envió á llamar á todos los caciques de aquella provincia para hacerles un parlamento acerca de la santa doctrina y sobre su buen tratamiento, y entónces vino la madre de doña Marina y su hermano de madre Lázaro, con otros caciques.

Dias habia que me habia dicho la doña Marina que era de aquella provincia y señora de vasallos, y bien lo sabia el capitan Cortés, y Aguilar, la lengua; por manera que vino la madre y su hija y el hermano, y conocieron que claramente era su hija, porque se le parecia mucho.

Tuvieron miedo della, que creyeron que los enviaba á llamar para matarlos, y lloraban; y como así los vido llorar la doña Marina, los consoló, y dijo que no hubiesen miedo, que cuando la traspusieron con los de Xicalango que no supieron lo que se hacian, y se lo perdonaba, y les dió muchas joyas de oro y de ropa y que se volviesen á su pueblo, y que Dios le habia hecho mucha merced en quitarla de adorar ídolos agora y ser cristiana, y tener un hijo de su amo y señor Cortés, y ser casada con un caballero como era su marido Juan Jaramillo; que aunque la hiciesen cacica de todas cuantas provincias habia en la Nueva-España, no lo seria; que en más tenia servir á su marido é á Cortés que cuanto en el mundo hay; y todo esto que digo se lo oí muy certificadamente, y se lo juró amen. Y esto me parece que quiere remediar á lo que acaeció con sus hermanos en Egipto á Josef, que vinieron á su poder cuando lo del trigo.

Esto es lo que pasó, y no la relacion que dieron al Gómora, y tambien dice otras cosas que dejo por alto.

É volviendo á nuestra materia, doña Marina sabia la lengua de Guacacualco, que es la propia de Méjico, y sabia la de Tabasco, como Jerónimo de Aguilar sabia la de Yucatan y Tabasco, que es toda una; entendíanse bien, y el Aguilar lo declaraba en castellano á Cortés; fué gran principio para nuestra conquista; y así se nos hacian las cosas, loado sea Dios, muy prósperamente.

115