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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO XX.

partes del oro, plata y joyas que se hubiese, y encomiendas de indios despues de pacificada, y que para ello tenia el Diego Velazquez de su

É puesto que se pregonó aquesto de la licencia del Rey nuestro Señor, aún no habia venido con ella de Castilla el Capellan Benito Martinez, que fué el que Diego Velazquez hubo despachado á Castilla para que le trujese, como dicho tengo en el capítulo que dello habla.

Pues como se supo esta nueva en toda la isla de Cuba, y tambien Cortés escribió á todas las villas á sus amigos que se aparejasen para ir con él á aquel viaje, unos vendian sus haciendas para buscar armas y caballos, otros comenzaban á hacer cazabe y salar tocinos para matalotaje, y se colchaban armas y se apercebian de lo que habian menester lo mejor que podian.

De manera que nos juntamos en Santiago de Cuba, donde salimos con el armada, más de trescientos soldados; y de la casa del mismo Diego Velazquez vinieron los más principales que tenia en su servicio, que era un Diego de Ordás, su mayordomo mayor, y á este el mismo Velazquez lo envió para que mirase y entendiese no hubiese alguna mala trama en la armada; que siempre se temió de Cortés, aunque lo disimulaba; y vino un Francisco de Morla y un Escobar y un Heredia, y Juan Ruano y Pedro Escudero, y un Martin Ramos de Lares, vizcaino, y otros muchos que eran amigos y paniaguados del Diego Velazquez. É yo me pongo á la postre, ya que estos soldados pongo aquí por memoria, y no á otros, porque en su tiempo y sazon los nombraré á todos los que se me acordare.

Y como Cortés andaba muy solícito en aviar su armada, y en todo se daba mucha priesa, como ya la malicia y envidia reinaba siempre en aquellos deudos del Diego Velazquez, estaban afrentados como no se fiaba el pariente dellos, y dió aquel cargo y capitanía á Cortés, sabiendo que le habia tenido por su grande enemigo pocos dias habia sobre el casamiento de la mujer de Cortés, que se decia Catalina Suarez la Marcaida (como dicho tengo); y á esta causa andaban mormurando del pariente Diego de Velazquez y aun de Cortés, y por todas las vías que podian la revolvian con el Diego Velazquez para que en todas maneras le revocasen el poder; de lo cual tenia dello aviso el Cortés, y á esta causa no se quitaba de la compañía de estar con el gobernador y siempre mostrándose muy gran su servidor. Él decia que le habia de hacer muy ilustre señor é rico en poco tiempo.

Y demás desto, el Andrés de Duero avisaba siempre á Cortés que se diese priesa en embarcar, porque ya tenian trastrocado al Diego Velazquez con importunidad de aquellos sus parientes los Velazquez. Y desque aquello

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