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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IPublic
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CAPÍTULO XXV.

Estando en esto llegó Cortés con todos los navíos, y despues de aposentado, la primera cosa que se hizo fué mandar echar preso en grillos al piloto Camacho porque no aguardó en la mar, como lo fué mandado.

Y desque vió al pueblo sin gente, y supo cómo Pedro de Albarado habia ido al otro pueblo, é que les habia tomado gallinas é paramentos y otras cosillas de poco valor, de los ídolos y el oro medio cobre, mostró tener mucho enojo dello y de cómo no aguardó el piloto; y reprendióle gravemente al Pedro de Albarado, y le dijo que no se habian de apaciguar las tierras de aquella manera, tomando á los naturales su hacienda; y luego mandó traer á los dos indios y la india que habiamos tomado, y con Melchorejo, que llevábamos de la Punta de Cotoche, que entendia bien aquella lengua, les habló, porque Julianillo su compañero se habia muerto, que fuesen á llamar los caciques é indios de aquel pueblo, y que no hubiesen miedo, y les mandó volver el oro é paramentos y todo lo demás, é por las gallinas, que ya se habian comido, les mandó dar cuentas é cascabeles, é más dió á cada indio una camisa de Castilla.

Por manera que fueron á llamar el señor de aquel pueblo, é otro dia vino el cacique con toda su gente, hijos y mujeres de todos los del pueblo, y andaban entre nosotros como si toda su vida nos hubieran tratado; é mandó Cortés que no se les hiciese enojo ninguno.

Aquí en esta isla comenzó Cortés á mandar muy de hecho, y nuestro Señor le daba gracia que do quiera que ponia la mano se le hacia bien especial en pacificar los pueblos y naturales de aquellas partes, como adelante verán.

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