el señor don Manuel Rivadeneira.
Del mismo documento sacamos la siguiente calificacion, con la cual nos hallamos conformes.—Respecto, dice, al estilo de Bernal Diaz, aunque poco culto y pulido,—respira la ruda franqueza de un soldado; Robertson calificó su mérito con las siguientes palabras:
«Contiene (dice, hablando de este libro) una narracion confusa y llena de pormenores de todas las operaciones de Cortés, en el estilo rudo y vulgar propio de un hombre sin letras ni instruccion; pero, como refiere los hechos que presenció y en que tuvo tanta parte, su narracion lleva todo el sello de la autenticidad, y respira tal naturalidad y gracia, cuenta pormenores tan interesantes y demuestra un amor propio y vanidad tan graciosos, aunque disimulables en un soldado que, segun nos dice, asistió á ciento diez y nueve batallas, que su libro es uno de los más singulares que se pueden encontrar en lengua alguna.»
Nada añadiremos nosotros al testimonio de un escritor tan ilustre y juez tan competente en la materia, y únicamente nos tomaremos la libertad de indicar á nuestros lectores que la relacion de la batalla de Tabasco, la de la prision de Montezuma en la estancia de los españoles, y otros trozos que seria fácil mencionar, son los que caracterizan perfectamente á Bernal Diaz como escritor de historia, y los que manifiestan su candor, naturalidad y sencillez.