léjos de tierra, que mengua mucho la mar; porque tenia pensamiento Cortés de dalles una buena mano por el desbarate de lo de Francisco Hernandez de Córdoba é Grijalva, y muchos de los soldados que nos habiamos hallado en aquellas batallas se lo suplicamos que entrase dentro, é no quedasen sin buen castigo, aunque se detuviesen allí dos ó tres dias.
El piloto Alaminos con otros pilotos porfiaron que si allí entrábamos que en ocho dias no podriamos salir, por el tiempo contrario, y que ahora llevábamos buen viento y que en dos dias llegariamos á Tabasco; é así, pasamos de largo, y en tres dias que navegamos llegamos al rio de Grijalva; é lo que allí nos acaeció y las guerras que nos dieron diré adelante.