Y todavía el loco iba diciendo:
—«Viva, viva la gala de mi amo Diego y del su venturoso capitan Cortés. É juro á tal, mi amo Diego, que por no te ver llorar tu mal recaudo que ahora has hecho yo me quiero ir con Cortés á aquellas ricas tierras.»
Túvose por cierto que dieron los Velazquez parientes del gobernador ciertos pesos de oro á aquel chocarrero porque dijese aquellas malicias, so color de gracias.
Y todo salió verdad como lo dijo. Dicen que los locos muchas veces aciertan en lo que hablan; y fué elegido Hernando Cortés, por la gracia de Dios, para ensalzar nuestra santa fe y servir á su majestad, como adelante se dirá.