Entonces entró Hamilton y me dijo que subiera las stares [escaleras] y me pusiera ropa seca porque quería hablar conmigo, así que subí y terminé de bañarme con una toalla y me puse un pare [par] de pantalones y una camisa y bajé y Hamilton y yo tuvimos una buena y larga charla.
Pues Hamilton dice que él y su mujer ya sabían desde hace varios días lo que Martin me estaba haciendo, pero que pensaban que no era asunto suyo meterse a menos que hubiera algún daño de verdad, y cuando Hamilton vio a los bomberos enfrente de mi casa pensó que ya era hora de intervenir y le di las gracias y lo hablamos todo y nos tomamos un trago juntos y nos dimos la mano y se fue a su casa solo que antes de irse me dijo que no intentara hacer nada hasta que pudiera atrapar bien a Martin y que esperara a que Martin hiciera el siguiente movimiento.
Pues Charley parece que yo y Grace estaríamos de lo más bien con los Hamilton y el resto del club de los 4cientos y tal vez Martin tenga suficientes luces para no intentar nada más pero si lo hace yo y Hamilton lo haremos echar del pueblo nomás que uno no puede evitar sentir lástima por la señora Martin y no haré nada para perjudicarla porque a una mujer no se le puede culpar por mirar a otro hombre de vez en cuando.
Vaya Charley cuando Martin vuelva supongo que se sorpréndera al ver que Grace y yo andamos rengueando por ahí con los Hamilton y los demás peces gordos eh Charley.
Tu hermano, Fred A. Gross.