—Así que nos vas a estafar con $227.50 —dice.
Sí, lo soy, digo yo.
Muy bien, dice, vale más que eso que lo dejes.
-La próxima vez que te vea, te dejo, le digo. Te dejo directo en la mandíbula. Y luego le colgué.
Bueno Charley ojalá y hubiera parado ese cheque que le di a Thomas y entonces no me hubiera quedado sin nada más que lo que pagué por las bolas que perdí porque supongo que puedo vender mi bolsa y los palos. Y tengo la copa de plata del presidente que me gané de forma honrada y legal y le habría ganado los $50 a Thomas de no ser por unos duraznos en almíbar que me comí y me envenenaron. Así que en resumen no salí tan mal. Pero no vuelvas a mentar el golf ni los palos de golf enfrente de mí porque es un juego de niños y nadie aparte de los niños lo juega y si yo no pudiera salir a practicarlo una o 2 semanas y luego ganarle a cualquiera de ellos me pegaría un tiro siempre y cuando me sintiera bien.
Su hermano. F. A. Gross .
Allison, Ill. 8 de ago.
Hermano Chas :
Bueno Chas. con quién crees que jugué al golf hoy. El jefe en persona Charley y me ganó pero fue porque no había tenido un palo de golf en las manos en más de una sem. Y no voy a dejar el juego después de todo Chas. porque descubrí que hay sitios para jugar en Chi donde no te cuesta ni un centavo.
Así es como sonó, Chas. Me traje los palos de golf al centro esta mañana con la intención de llevarlos a una casa de empeño y ver qué podía sacar por ellos. Pero el tren venía tarde y tuve que ir directo a la jefatura y dejar lo de venderlos para más tarde y cuando entró el jefe los vio.