Pues poco me faltó para tener que cargar con Grace casi todo el camino a casa y acostarla y echarle alcanfor por toda la cara y al fin logré que se durmiera y mandé a la muchacha a su casa, la que estaba ahí para cuidar a los niños, pero yo no me podía dormir y todavía no he dormido y llamé al jefe esta mañana y le dije que la mujer estaba enferma y que no podía ir y ya pasa de mediodía y todavía no he oído nada ni del desayuno aunque los niños ya tuvieron el suyo porque Grace se acordó de darles el de ellos pero supongo que se cree que me estoy guardando el apetito para los refigirios del próximo baile.
Un buen grupo de fiambres, ¿eh, Charley?
F. A. Gross .
Allison, Ill., 22 de oct.
Querido hermano Charley. Bueno Charley parece que nos mudaríamos otra vez al lado sur si pudiéramos vender la propiedad en vista de que Grace dice que ella no puede pasar ni un solo minuto feliz otra vez por aquí y a mí tampoco es que me haga mucha gracia esto. Pero no la venderemos por menos de $1,000.00 más de lo que costó todo en total porque alguien tiene que pagar lo que ha pasado y esas clases de baile y los vestidos de Grace y ese traje de chaqueta que alquilé y la camisa y los zapatos y todo lo demás. Grace habló de mudarse anoche y yo no pude llevarle la contraria en nada tal y como se siente estos días. Prometí que vería si podía vender la propiedad y por supuesto si pudiera venderla al contado podría saldar lo que debo en el banco o si no pudiera venderla al contado la gente que me la comprara podría asumir la hipoteca.
Te escribiré y te avisaré cómo me va. Este era el cumpleaños de Grace y por si no se sintiera suficientemente mal sin lo que pasó, le llegó una carta