con la letra de su viejo y empezó a sonreír cuando la vio y dice papá nunca se olvida de mi cumpleaños y se había olvidado por un minuto y pensó que iba a encontrar uno de esos cheques de $100.00 como los que él siempre le manda en su cumpleaños pero cuando abrió la carta en vez de un cheque era un recibo por $100.00 del dinero que ya le habíamos tomado prestado. Bueno, eso casi la termina aunque por supuesto no se le puede echar la culpa al viejo aunque hubiera sido mejor que no hubiera escrito nada y simplemente lo hubiera dejado pasar.
Ojalá pudiera aberle dao algo güeno pa compensarlo pero supongo que ya sabes que no tengo dinero que tirar, ¿eh, Charley?
Saludos a Mary.
F. A. Gross .
Allison, Ill., 1 de nov.
Hermano Charley . Bueno Charley no nos vamos a mudar pa’l sur ni a ningún otro lao sino que semos quedarnos aquí. Vi hoy al hombre de bienes raíces que nos vendió el sitio y le pregunté que cuánto nos daría por él la casa y tó y me