Sí, dice, y me gustaría verte a ti cuidar de la casa y de los niños y cocinar 3 comidas al día para 5 personas y creer que estás teniendo unas vacaciones.
Así que lo discutimos de ida y vuelta, pero si estábamos en términos amistosos todo el tiempo, los vecinos sospecharían y pensarían que no estábamos casados ni nada.
Pero si tengo un poco de suerte haré que se olvide de todo en un ratito y así es como lo voy a hacer. Ha habido unos torneos allá en el club y voy a entrar al que empieza el próximo sábado a ver si no les puedo bajar un poco los humos a todos estos mandamases y por supuesto eso no le va a dar nada a la señora pero por lo que voy a jugar es por la copa del presidente que la ofrece el señor Ewing el presidente del club para el hombre que gane el torneo y no es ninguna tacita de té común sino que es una gran copa de plata maciza con 2 asas y tan grande que si te la tomaras llena de cerveza empezarías a cantar tenor. Y si tengo un poco de suerte y gano esta bendita copa se la voy a regalar a la señora y supongo que eso será mejor que irse al otro lado del lago especialmente si fuera un día movido.
Claro