Caminé junto a Fredericks mientras jugaba los últimos 3 hoyos y me dijo que observara cómo golpeaba y tal vez así aprendería algunos secretos. Dice que lo principal es mantener la cabeza quieta y los ojos puestos en la pelota y no tratar de golpearla demasiado fuerte. Dice que si él fuera yo contrataría al profesor para que me diera un par de clases y me enseñara a hacer el swing, así que tal vez haga eso, Chas., ya que cuesta solo $1.00 la hora y por $2.00 podría aprender todo lo que hay que saber sobre cómo hacer el swing y eso es todo lo que tiene el juego. Me gustaría jugar en una cancha bien lisa alguna vez y apuesto a que los dejaría boquiabiertos, pero aquí no cuidan para nada el terreno y tiene un montón de hierba alta y árboles que deberían cortar y un montón de montículos que deberían nivelar y el 7mo y 8vo hoyo están construidos justo al lado del río, así que uno anda con la cabeza puesta en evitar que la pelota se vaya al agua y así uno no puede rendir como se debe.
Fredericks traía su auto y me invitó a irme a su casa con él. Antes de irnos el profesor me preguntó si quería comprarle unos palos y le dije que sí y dijo que me podía quedar con los palos que me había prestado. Así que ahora tengo mis propios palos y no tengo que pagarlos hasta el 1 de mes. Supongo que salen como a medio dólar cada uno y los 5 van a ser $2.50.
Le pregunté al maestro si podía darme una lección el próximo domingo por la tarde, pero dice que está muy ocupado los domingos, aunque podría darme una cualquier día de la semana, así que voy a faltar algunas tardes la próxima semana otra vez y aprenderé la manera correcta de hacer el swing y después de eso no habrá ningún problema.
Tu hermano, Fred A. Gross.
Allison, Ill. 18 de mayo.
Querido hermano Charley:
Pues Charley desde la última vez que te escribí una carta he tomado 2 lecciones con el profesor de golf allá en el club y ahora supongo que ya