Este es un rompecabezas bastante difícil, aunque, como observó el profesor cuando Hawkhurst dio con la solución, es «simplemente uno de esos acertijos que uno puede resolver de un vistazo» por pura suerte. Sin embargo, cuando se ve la solución, con su bonita y simétrica disposición, parece ridículamente sencilla.
Se descubrirá que Romeo llega al balcón de Julieta tras visitar cada casa una y sola vez, y hacer catorce giros, sin contar el giro que hace al salir. Estos son los mínimos giros posibles y el problema solo puede resolverse mediante la ruta mostrada o su inversa.