De esta persona se nos dice: «Conocía bien todos los puertos, tal como eran, desde Gotland hasta el cabo de Finisterre, y cada ensenada en Bretaña y España: su barca se llamaba la Magdalen.» El extraño enigma de navegación que propuso fue el siguiente.
—Aquí tenéis un mapa —dijo el Capitán—, de cinco islas, con cuyos habitantes comercio. En cada año mi buen barco navega por cada una de las diez rutas aquí trazadas, pero jamás pasa por la misma ruta dos veces en un mismo año. ¿Hay alguno entre la compañía que pueda decirme de cuántas maneras diferentes puedo dirigir los diez viajes anuales de la Magdalena, partiendo siempre de la misma isla?