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CAPÍTULO V. Punto culminante del ataque

El éxito del ataque es el resultado de una superioridad de fuerza presente, debiéndose entender que se incluyen tanto las fuerzas morales como las físicas.

En el capítulo precedente hemos demostrado que el poder del ataque se agota gradualmente; posiblemente al mismo tiempo la superioridad pueda aumentar, pero en la mayoría de los casos disminuye. El atacante adquiere ventajas prospectivas que habrán de hacerse valer más adelante en las negociaciones de paz; pero, entretanto, tiene que pagar al contado por ellas una cierta cantidad de su fuerza militar.

Si la preponderancia del lado del ataque, aunque disminuya así diariamente, se mantiene todavía hasta que se concluye la paz, el objetivo se alcanza.

Hay ataques estratégicos que han conducido a una paz inmediata, pero tales casos son raros; la mayoría, por el contrario, conduce únicamente a un punto en el cual las fuerzas restantes son apenas suficientes para mantener una defensiva y esperar la paz. Más allá de ese punto la balanza se inclina, se produce una reacción; la violencia de tal reacción es comúnmente mucho mayor que la fuerza del golpe. A esto lo llamamos el punto culminante del ataque.

Como el objetivo del ataque es la posesión del territorio del enemigo, se sigue que el avance debe continuar hasta que la superioridad se agote; esta causa, por lo tanto, nos impulsa hacia el objetivo último y fácilmente puede llevarnos más allá de él.

Si reflexionamos sobre el número de los elementos de los que se compone una ecuación de las fuerzas en acción, podemos concebir cuán difícil es en muchos casos determinar cuál de los dos oponentes tiene la superioridad de su lado. A menudo todo pende del hilo de seda de la imaginación.

Todo depende entonces de descubrir el punto culminante mediante el tacto sutil del juicio. Aquí tropezamos con una aparente contradicción. La defensa es más fuerte que el ataque; por tanto, deberíamos pensar que este último nunca puede llevarnos demasiado lejos, pues mientras la forma más débil siga siendo lo bastante fuerte para lo requerido, la forma más fuerte debería serlo aún más.

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