En este caso, sir Hugh había desconcertado enormemente a su maestro de obras al exigirle que hiciera una ventana que midiera un pie por cada lado y estuviera dividida por barrotes en ocho luces, teniendo todas ellas sus lados iguales.
La ilustración mostrará cómo debía hacerse esto. Se verá que, si cada lado de la ventana mide un pie, entonces cada una de las ocho luces triangulares mide seis pulgadas por cada lado.
—A fe de cierto, maestro de obras —le dijo socarronamente De Fortibus al arquitecto—, no te dije que la ventana debiera ser cuadrada, como es de todo punto seguro que jamás pudo serlo.