El acertijo consistía en poner el lápiz sobre la A en la parte superior del amuleto y contar de cuántas maneras distintas se podía trazar la palabra "Abracadabra" hacia abajo, pasando siempre de una letra a otra contigua.
"Ahora bien, tened en cuenta, buenos amigos", dijo Sir Hugh a algunos que le habían suplicado que se lo explicara, "que desde el mismísimo comienzo hay dos caminos abiertos:
- cualquiera que sea la B que elijáis, habrá dos formas distintas de proceder (dos veces dos son cuatro);
- cualquiera que sea la R que elijáis, habrá dos maneras de continuar (dos veces cuatro son ocho);
- y así sucesivamente hasta el final.
Cada letra en orden desde la A hacia abajo puede alcanzarse de este modo en 2, 4, 8, 16, 32, etc., maneras. Por lo tanto, como hay diez líneas o pasos en total desde la A hasta el fondo, todo lo que debéis hacer es multiplicar diez 2 entre sí, y verdaderamente el resultado, 1024, es la respuesta que buscáis".