Al cabo de diecisiete días el caracol habrá subido 17 pies, y al final de su tarea diurna del décimo octavo día estará en la cima. Inmediatamente empieza a resbalar mientras duerme, y estará 2 pies más abajo por el otro lado al final del décimo octavo día de veinticuatro horas.
¿Cuánto tardará en recorrer los 18 pies restantes?
Si resbala 2 pies por la noche, es evidente que supera la tendencia a resbalar 2 pies durante el día al trepar. Al remar río arriba tenemos la corriente en contra, pero al bajar corre a nuestro favor y nos ayuda. Si el caracol puede trepar 3 pies y superar la tendencia a resbalar 2 pies en una ascensión de doce horas, con el mismo esfuerzo podría avanzar 5 pies al día en terreno llano.
Por lo tanto, al bajar, el mismo esfuerzo lo desplaza 7 pies en doce horas; es decir, 5 pies por esfuerzo propio y 2 pies por el resbalón. Esto, sumado al resbalón nocturno, le proporciona un progreso de descenso de 9 pies en las veinticuatro horas.
Puede, por consiguiente, hacer los 18 pies restantes en exactamente dos días, y todo el viaje, de subida y bajada, le tomará exactamente veinte días.