La única salida del patio en el que ahora me encontraba era descender unos pocos escalones que conducían al centro (A) de un laberinto subterráneo, por cuyas revueltas debía pasar antes de poder marcharme por la puerta (B).
Pero sabía muy bien que en la gran oscuridad de este terrible lugar bien podría deambular durante horas y aun así regresar al punto de partida.
¿Cómo iba entonces a llegar a la puerta con certeza? Con un plano del laberinto es un asunto sencillo trazar la ruta, pero ¿cómo encontrar el camino en el lugar mismo y en la más absoluta oscuridad?