He tenido la oportunidad de leer y oír muchas cosas inverosímiles acerca de aquellos tiempos en que los seres humanos aún vivían en estado de libertad, es decir, en un estado primitivo desorganizado. Una cosa siempre me ha parecido de lo más inverosímil: ¿cómo podía un gobierno, incluso uno primitivo, permitir a la gente vivir sin nada parecido a nuestras Tablas—sin paseos obligatorios, sin la regulación precisa de la hora de comer, por ejemplo? Se levantaban y se iban a la cama cuando les parecía. Algunos historiadores incluso dicen que en aquellos días las calles se iluminaban toda la noche; y toda la noche la gente andaba por las calles.
Eso no puedo comprenderlo; es verdad, sus mentes eran bastante limitadas en aquellos días. Sin embargo, debían de haber comprendido, ¿no es así?, que semejante vida era en realidad un asesinato en masa, aunque fuera un asesinato lento, ¡día tras día!
El Estado (el humanismo) prohibía en aquellos días el asesinato de una persona, ¡pero no prohibía la matanza de millones de forma lenta y a medias! Matar a uno, es decir, reducir la suma general de la vida humana en cincuenta años, se consideraba criminal, ¡pero reducir la suma general de la vida humana en cincuenta millones de años no se consideraba criminal!
¿No resulta grotesco? Hoy en día, cualquier Número de diez años podría resolver fácilmente este sencillo problema moral matemático en medio minuto, ¡pero ellos no sabían hacerlo! ¡Todos sus Immanuel Kant juntos no sabían hacerlo! A ninguno de sus Kant se le pasó por la cabeza construir un sistema de ética científica, es decir, una ética basada en sumar, restar, multiplicar y dividir.
Además, ¿no es absurdo que su Estado (¡así lo llamaban!) dejara la vida sexual absolutamente sin control? Como, cuando y cuanto querían. … ¡Absolutamente carentes de rigor científico, como las bestias; y como las