vibraciones más imperceptibles de mi cerebro, como un sismógrafo preciso, pues a veces tales vibraciones sirven de advertencias. … ¡Ciertamente esto es absurdo! Esto sin duda debería ser tachado; hemos conquistado todos los elementos; las catástrofes ya no son posibles.
Ahora todo me queda claro. La peculiar sensación en mi interior es el resultado de esa misma situación cuadrada de la que hablé al principio.
No hay ninguna X en mí. No puede haberla. Sencillamente temo no sea que quede alguna X en ustedes, mis desconocidos lectores. Confío en que comprenderán que para mí es más difícil escribir que lo que jamás fue para ningún autor en toda la historia humana.
- Algunos de ellos escribieron para sus contemporáneos,
- algunos para las generaciones futuras,
- pero ninguno de ellos escribió jamás para sus antepasados, o seres como sus primitivos y lejanos antepasados.