# LA LEY POR MOISÉS.
Dios determinó liberar a su pueblo esclavo de la servidumbre en Egipto, y sacarlo a la tierra que había prometido a sus padres. Habían sido extranjeros en Egipto; ahora tendrían una tierra propia. Para ellos la libertad no era más que una tradición; ahora serían hombres libres. Habían sido una tribu; ahora serían una nación.
Dios levantó a Moisés para que fuera su siervo especial y el portavoz que declarara su voluntad. Ordenó su maravillosa liberación del río y su formación en la corte como hombre libre. Luego le dio la dirección para sacar a su pueblo de la esclavitud, y también autoridad divina para anunciar a su pueblo el código de leyes por el cual habrían de ser gobernados en su estado de libertad.
Algunas de estas leyes eran ceremoniales, para preservar su religión, a fin de que no olvidaran a su Dios. Algunas eran civiles y políticas, para promover el bienestar moral, intelectual y material.
Todas estaban de acuerdo con la naturaleza moral y religiosa del hombre, y con sanos principios económicos. Todas eran idóneas para promover su mayor bien, y para asegurarlos por siempre en su libertad e independencia nacional.
Los grandes principios fundamentales del derecho se encuentran en forma concreta.
La vida humana es sagrada, como se deduce de las leyes explícitas para su protección. El propietario de un buey era considerado responsable de la vida arrebatada por «un buey que se sabía que era cornupeta».