postura mental del estudiante es la de un acreedor. Esto se da por sentado en los enunciados de los problemas y está presente en el pensamiento del estudiante en todos sus cálculos. Si los enunciados de las proposiciones y sus conclusiones se formularan de manera que colocaran al estudiante en el lado del deudor, entonces el estudio del tanto por ciento le educaría en el horror hacia este pecado.
Cuando se concede un préstamo, rara vez se llama la atención del prestatario sobre la rapidez del incremento y los peligros de la acumulación. Si esto se hiciera, y se exigiera una devolución puntual tanto del capital como de los intereses, al término del plazo el prestatario se alarmaría pronto ante la desesperanza de obtener una ganancia permanente a través de la deuda.
Se cuenta que Peter Cooper le enseñó esta lección a un amigo que hablaba de pedir un préstamo por seis meses al tres por ciento. Extraemos la siguiente historia: