en líneas casi paralelas unos sobre otros, se comprimían mutuamente formando un Ángulo agudo en sus uniones, se divarican y se separan unos de otros, y forman un Ángulo obtuso, con lo cual sus Conductos se ensanchan.
De este modo se abre un paso para la Sangre, desde el Ventrículo Derecho del Corazón hasta el Izquierdo, a través de los Pulmones, por el cual de otro modo no podría pasar; y la oposición que la Sangre contenida en dicho Ventrículo de otro modo habría hecho necesariamente a su Constricción, queda eliminada, facilitando con ello la Sístole.
Tampoco es eso todo. Pues siendo la Diástole causada (como mostraré en la Continuación) por la fuerza de la Sangre que irrumpe en los Ventrículos, esta Ampliación y Extensión de la Arteria Pulmonar es una especie de Freno o Contrapeso para ella, y previene un esfuerzo hacia dos Acciones contrarias a la vez, lo cual necesariamente frustraría ambas. Pues siendo el Corazón un Cuerpo Elástico [Springy], Compresible , cuya Acción propia, que es la Contracción, depende del influjo de ciertos Fluidos en sus Fibras, o Sustancia; y conteniendo además un Fluido en sus Ventriculos , o Grandes Cavidades, en una de las cuales se halla la Boca de esta Arteria, la acción de este Vaso debe asemejarse en gran medida a la de una Jeringa , cuyo extremo está sumergido en Agua, correspondiendo el Ensanchamiento o Expansión de los Canales de la Arteria a la extracción del Embolo , así como el movimiento constrictivo del Músculo del Corazón corresponde a la presión de la Atmósfera sobre la Superficie del Agua, abriendo el uno paso al fluido, y forzándonos el otro a seguir, allí donde la resistencia es menor. En este Sentido podemos conceder una especie de Atracción a la Arteria- Pulmonar , que depende enteramente de la Acción de los Músculos Intercostales y del