un principio semejante de gravitación hacia sus centros, y que la Tierra se encuentra dentro de la actividad de sus atracciones, se seguirá claramente que la igualdad de la presión de la gravedad hacia el centro resultará alterada por ello; y aunque la pequeñez de estas fuerzas, respecto a la gravitación hacia el centro de la Tierra, las hace del todo imperceptibles para cualquier experimento que podamos idear, sin embargo el Océano, al ser fluido y ceder a la más mínima fuerza, muestra al elevarse dónde es menos presionado, y dónde es más presionado al hundirse.
Ahora bien, si suponemos que la fuerza de la atracción de la Luna disminuye a medida que aumenta el cuadrado de la distancia desde su centro (como en la Tierra y otros cuerpos celestes), hallaremos que, donde la Luna se encuentra perpendicularmente ya sea por encima o por debajo del horizonte, ya sea en el cenit o en el nadir, allí la fuerza de la gravedad disminuye más que en ninguna otra parte, y consecuentemente que allí el océano debe hinches necesariamente por la afluencia del agua procedente de aquellas partes donde la presión es mayor, a saber, en aquellos lugares donde la Luna está cerca del horizonte: mas para que esto se entienda mejor, creí necesario añadir la siguiente figura, (Véase la Fig. 1. Lámina 1.) donde M es la Luna, E la Tierra, C su centro, y Z el lugar donde la Luna está en el cenit, y N donde está en el nadir.
Ahora por la Hipótesis es evidente, que el Agua en Z , al estar más cerca, es más atraída por la Luna, que el Centro de la Tierra C , y este a su vez más que el Agua en N ; por lo cual el Agua en Z tiene una tendencia hacia la Luna, contraria a la de la