lugar, la materia prima pasa por las garras del comercio antes de llegar al fabricante que la trabaja por primera vez; luego regresa al comercio para ser enviada de nuevo a ser trabajada en una segunda forma; y así sucesivamente hasta recibir su forma definitiva. Luego pasa a manos de los mercaderes, que venden a los mayoristas, y estos a los grandes detallistas de las ciudades, y estos a su vez a los pequeños comerciantes y a las tiendas de los pueblos; y cada vez que cambia de mano, deja algo tras de sí.
«... Uno de mis amigos que exploraba últimamente el Jura, donde se trabaja mucho el metal, tuvo ocasión de entrar en la casa de un campesino que era fabricante de palas. Le preguntó el precio. "Pongámonos de acuerdo —respondió el pobre labrador, que no era economista en absoluto, sino un hombre de sentido común—; las vendo a 8 d. al gremio, que las revende a 1 s. 8 d. en las ciudades. Si usted pudiera encontrar un medio de abrir una comunicación directa entre el obrero y