Bassanio
¡Grandes gracias! ¿Deseas algo de mí?
Gobbo
Aquí tiene a mi hijo, señor, un pobre muchacho,—
Launcelot
No soy un muchacho pobre, señor, sino el criado del rico judío; el cual, señor, como mi padre especificará...
Gobbo
Tiene una gran infección, señor, como quien diría, por servir—
Launcelot
En fin, el caso y la verdad es que sirvo al judío, y tengo deseos —como mi padre especificará—
Gobbo
Su amo y él, con la venia de vuestra merced, apenas se hablan —
Launcelot
Para ser breve, la pura verdad es que el judío, habiéndome agraviado, me causa, como mi padre, siendo, según espero, un viejo, os fructificará—