“Ve pues, pequeño libro mío, y muestra a todos los que te reciban y den la bienvenida, lo que guardas bien cerrado en tu pecho; y desea que lo que les muestras sea bendecido para su bien, y les haga elegir ser peregrinos mucho mejores que tú o que yo.
Háblales de Misericordia; ella es una que temprano comenzó su peregrinaje. Sí, que las jóvenes doncellas aprendan de ella a valorar el mundo venidero, y sean así sabias; pues las pequeñas doncellas danzantes pueden seguir a Dios por los caminos que los pies santos han pisado.”
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Epígrafe
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