El Consejo de los Monos
Chee-Chee se quedó afuera de la puerta del Doctor, impidiendo que nadie se acercara hasta que él despertara. Entonces John Dolittle les dijo a los monos que ahora debía regresar a Puddleby.
Ellos se sorprendieron mucho por esto; pues habían pensado que iba a quedarse con ellos para siempre. Y esa noche todos los monos se reunieron en la selva para hablarlo.
Y el Chimpancé Mayor se levantó y dijo,
“¿Por qué se va el hombre bueno? ¿Acaso no es feliz aquí con nosotros?”
Pero ninguno de ellos pudo responderle.
Entonces el Gran Gorila se levantó y dijo,
“Creo que todos deberíamos ir a verlo y pedirle que se quede. Tal vez si le construimos una casa nueva y una cama más grande, y le prometemos una gran cantidad de monos sirvientes que trabajen para él y le hagan la vida agradable—tal vez así no querrá irse”.
Entonces Chee-Chee se levantó; y todos los demás susurraron: «¡Chist! ¡Miren! ¡Chee-Chee, el gran Viajero, va a hablar!».
Y Chee-Chee les dijo a los otros monos,
—Amigos míos, mucho temo que sea inútil pedirle al Doctor que se quede. Debe dinero en Puddleby, y dice que tiene que volver y pagarlo.