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nydus/The Story of Doctor DolittlePublic
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XV. El dragón de Berbería

El Dragón de Berbería

Todo habría salido bien si al cerdo no se le hubiera resfriado la cabeza al comer la caña de azúcar húmeda en la isla. Esto es lo que pasó:

Después de haber levado el ancra sin hacer el menor ruido, y de estar sacando el barco de la bahía con muchísimo cuidado, Gub-Gub estornudó de repente tan fuerte que los piratas del otro barco subieron corriendo a cubierta para ver qué era ese ruido.

Tan pronto como vieron que el Doctor se estaba escapando, atravesaron el otro bote justo en la entrada de la bahía para que el Doctor no pudiera salir al mar abierto.

Entonces el líder de estos malvados hombres (que se hacía llamar «Ben Ali, El Dragón») le agitó el puño al Doctor y le gritó al otro lado del agua:

“¡Ja, ja! ¡Estás atrapado, mi buen amigo! ¿Ibas a huir en mi barco, eh? Pero no eres lo bastante buen marinero como para vencer a Ben Ali, el Dragón de Berbería. Quiero ese pato que tienes, y también el cerdo. Tendremos chuletas de cerdo y pato asado para cenar esta noche. Y antes de dejarte ir a casa, debes hacer que tus amigos me envíen un baúl lleno de oro”.

El pobre Gub-Gub se puso a llorar; y Dab-Dab se dispuso a volar para salvar su vida. Pero el búho, Too-Too, le susurró al Doctor:

“Siga hablándole, Doctor. Sea amable con él. Nuestro viejo barco no tardará en hundirse; las ratas dijeron que estaría en el fondo del mar antes

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