# POLÍTICA MILITAR.
Ya hemos explicado lo que entendemos por este título. Abarca las combinaciones morales relativas a las operaciones de los ejércitos. Si las consideraciones políticas que acabamos de discutir son también morales, hay otras que influyen, en cierto grado, en la conducta de una guerra, las cuales no pertenecen ni a la diplomacia, ni a la estrategia, ni a la táctica. Las incluimos bajo el rubro de Política Militar.
Puede decirse que la política militar abarca todas las combinaciones de cualquier guerra proyectada, excepto aquellas relativas al arte diplomático y a la estrategia; y, siendo su número considerable, no puede asignarse un artículo separado a cada una sin ampliar demasiado los límites de esta obra, y sin apartarme de mi intención, que no es la de dar un tratado sobre estas materias, sino señalar sus relaciones con las operaciones militares.
En verdad, en esta clase podemos colocar las pasiones de la nación con la que se va a luchar, su sistema militar, sus medios inmediatos y sus reservas, sus recursos financieros, el apego que profesan a su gobierno o a sus instituciones, el carácter del ejecutivo, los caracteres y las habilidades militares de los comandantes de sus ejércitos, la influencia de los consejos de gabinete o consejos de guerra en la capital sobre sus operaciones, el sistema de guerra preferido por su Estado Mayor, la fuerza establecida del Estado y su armamento, la geografía militar y las estadísticas del Estado que va a ser invadido, y, finalmente, los recursos y obstáculos de toda índole que es probable encontrar, los cuales no están incluidos ni en la diplomacia ni en la estrategia.
No hay reglas fijas en tales materias, salvo que el gobierno no debe omitir nada para obtener el conocimiento de estos detalles, y que es indispensable tenerlos en consideración en la disposición de todos los planes.
Nos proponemos esbozar los puntos principales que deben servir de guía en esta clase de combinaciones.