# GRAND TACTICS AND BATTLES.
Battles are the actual conflicts of armies contending about great questions of national policy and of strategy.
Strategy directs armies to the decisive points of a zone of operations, and influences, in advance, the results of battles; but tactics, aided by courage, by genius and fortune, gains victories.
La gran táctica es el arte de hacer buenas combinaciones preliminares a las batallas, así como durante su desarrollo. El principio rector en las combinaciones tácticas, al igual que en las de la estrategia, es llevar la masa de la fuerza disponible contra una parte del ejército opuesto, y sobre aquel punto cuya posesión prometa los resultados más importantes.
Las batallas han sido consideradas por algunos escritores como los rasgos principales y decisivos de la guerra. Esta afirmación no es estrictamente verdad, ya que los ejércitos han sido destruidos por operaciones estratégicas sin que se produjeran batallas campales, mediante una sucesión de acciones insignificantes. También es verdad que una victoria completa y decisiva puede dar lugar a resultados de la misma naturaleza cuando puede no haber habido grandes combinaciones estratégicas.
Los resultados de una batalla dependen por lo general de un conjunto de causas que no siempre están dentro del alcance del arte militar:
- la naturaleza del orden de batalla adoptado,
- la mayor o menor sabiduría demostrada en el plan de la batalla, así como la manera de llevar a cabo sus detalles,
- la cooperación más o menos leal e ilustrada de los oficiales subordinados al comandante en jefe,
- la causa de la contienda,
- las proporciones y calidad de las tropas,
- su mayor o menor entusiasmo,
- la superioridad de un bando u otro en artillería o caballería, y
- la manera de manejar estas armas;
pero es la moral de los ejércitos, así como de las naciones, más que cualquier otra cosa, lo que hace que las victorias y sus resultados sean decisivos.
Clausewitz comete un grave error al afirmar que una batalla que no se caracterice por una maniobra para envolver al enemigo no puede dar como resultado una victoria completa.
En la batalla de Zama, Aníbal, en unas pocas horas breves, vio los frutos de veinte años de gloria y éxito desvanecerse ante sus ojos, aunque a Escipión jamás se le pasó por la cabeza envolver su posición.
En Rivoli, el grupo encargado del envolvimiento fue completamente derrotado; ni la maniobra tuvo más éxito en Stockach en 1799, ni en Austerlitz en 1805.
Como se evidencia en el Artículo XXXII., no es mi intención en modo alguno desaconsejar el uso de dicha maniobra; antes bien, soy un firme defensor de ella; pero es muy importarte saber cómo emplearla con destreza y oportunidad, y soy de la opinión, además, que si el propósito de un general es apoderarse de las comunicaciones del enemigo manteniendo al mismo tiempo las suyas propias, haría mejor en emplear combinaciones estratégicas que tácticas para lograrlo.
Hay tres clases de batallas:
- 1.ª, batallas defensivas, o aquellas libradas por ejércitos en posiciones favorables adoptadas para aguardar el ataque del enemigo;
- 2.ª, batallas ofensivas, en las que un ejército ataca a otro en posición;
- 3.ª, batallas libradas de manera imprevista, y resultantes de la colisión de dos ejércitos que se encuentran en marcha.
Examinaremos sucesivamente las diferentes combinaciones que presentan.