un tono diferente al de ellos mismos. Y por eso, en mi primera proposición relativa a la sombra, afirmo que todo cuerpo opaco está rodeado y su superficie entera envuelta en sombra y luz. Y sobre esta proposición edifico el primer Libro.
Además de esto, las sombras tienen en sí mismas varios grados de oscuridad, porque son causadas por la ausencia de una cantidad variable de los rayos luminosos; y a estas las llamo Sombras primarias porque son las primeras, e inseparables del objeto al que pertenecen. Y sobre esto fundaré mi segundo Libro.
De estas sombras principales resultan ciertos rayos sombreados que se difunden por la atmósfera y estos varían en su carácter según el de las sombras principales de donde proceden.
Llamaré, por tanto, a estas sombras Sombras derivadas, porque son producidas por otras sombras; y el tercer Libro tratará de ellas.
Nuevamente estas sombras derivadas, donde son interceptadas por varios objetos, producen efectos tan variados como los lugares donde son proyectadas y de esto trataré en el cuarto Libro.
Y puesto que alrededor de las sombras derivadas, allí donde las sombras derivadas son interceptadas, hay siempre un espacio donde cae la luz y por dispersión reflejada es devuelta hacia su causa, esta se encuentra con la sombra original y se mezcla con ella y modifica algo de su naturaleza; y sobre esto compondré mi quinto Libro.
Además de esto, en el sexto libro investigaré las muchas y variadas diversidades de reflejos resultantes de estos rayos, los cuales modificarán la [sombra] original al