mundo de los negocios. Y la Western Union, en su esfuerzo por proteger sus líneas privadas, se convirtió involuntariamente en un ‘líder’ que guio a los capitalistas hacia el teléfono”.
Aun entonces, cuando la ayuda financiera llegó a la empresa Bell, provino de capitalistas, no de banqueros, y entre estos capitalistas se encontraba William H. Forbes (hijo del constructor de la línea Burlington), quien se convirtió en el primer presidente de la Bell Telephone Company. Eso fue en 1878. Más de veinte años después, tras haberse extendido el teléfono por todo el mundo, la gran casa de los Morgan asumió el control financiero de la propiedad. Se formó la American Telephone & Telegraph Company. El proceso de combinación cobró actividad. Desde enero de 1900, sus acciones han aumentado de 25 886 300 dólares a 344 606 400 dólares. En seis años (de 1906 a 1912), los socios de Morgan colocaron en el mercado unos 300 000 000 de dólares en bonos de dicha compañía o de sus subsidiarias. En ese período, el volumen de negocios realizado por las compañías telefónicas había crecido enormemente, por supuesto, y las instalaciones tuvieron que ampliarse constantemente; pero el producto de estas enormes emisiones de valores se utilizó, en gran medida, para efectuar combinaciones; es decir, para comprar a los competidores telefónicos; para adquirir el control de la Western Union Telegraph Company; y para comprar participaciones accionarias pendientes en empresas Bell semiautónomas. Son estas combinaciones las que han llevado a la investigación de la Compañía Telefónica por parte del Departamento de Justicia; y ellas son, en gran parte, responsables del movimiento para que el gobierno tome el control del negocio telefónico.
# MAQUINARIA ELÉCTRICA
El negocio de la fabricación de maquinaria y aparatos eléctricos tiene poco más de treinta años de existencia. J. P. Morgan & Co. se interesó desde el principio en una de sus ramas; pero su dominio actual