Y sin embargo, durante casi todo este largo periodo, tanto antes como después de la muerte del Sr. Harriman, dos socios de Kuhn, Loeb & Co. fueron directores o miembros del comité ejecutivo de la Union Pacific; y como tales deben considerarse responsables junto con otros por los actos
En verdad, estos banqueros no solo han recibido comisiones por el aseguramiento de operaciones realizadas, aunque fuesen ilegales; también han recibido comisiones simplemente por aceptar asegurar una «gran operación» que las autoridades no permitían que se realizara. El aseguramiento de 126.000.000 de dólares (ese «único compromiso por parte de los banqueros» al que J. P. Morgan & Co. se refiere como exigido por «la aprobación del fiscal general del acuerdo sobre la Union Pacific») nunca llegó a tener efecto; debido a que la Comisión de Servicios Públicos de California se negó a aprobar los términos del acuerdo. Sin embargo, la Union Pacific pagó al Sindicato Kuhn Loeb una cuantiosa comisión de aseguramiento por haber estado dispuesta y lista «para servir», si surgía la oportunidad; y se pagó otra comisión de aseguramiento cuando las acciones de la Southern Pacific fueron finalmente distribuidas, con la aprobación del fiscal general McReynolds, en virtud del decreto judicial. Así, la compra ilegal de acciones de la Southern Pacific rindió directamente cuatro cosechas de comisiones: dos cuando fueron adquiridas y dos cuando fueron enajenadas. Y durante el período intermedio, la Southern Pacific, controlada ilegalmente, rindió muchas más comisiones a los banqueros. Pues los estados presentados ante el Comité Pujo muestran que Kuhn, Loeb & Co. comercializaron, además de los valores de la Union Pacific antes