La práctica de los consejos de administración cruzados es la raíz de muchos males. Ofende a las leyes humanas y divinas.
Aplicada a corporaciones rivales, tiende a la supresión de la competencia y a la violación de la ley Sherman. Aplicada a corporaciones que comercian entre sí, tiende a la deslealtad y a la violación de la ley fundamental de que ningún hombre puede servir a dos señores.
En cualquier caso, tiende a la ineficiencia; pues elimina los incentivos y destruye la solidez del juicio. Es antidemocrática, porque rechaza el principio: «Un terreno de juego equitativo y sin favoritismos», sustituyendo el influjo del privilegio por el impulso de la hombría.
Es el instrumento más potente del Trust del Dinero. Rompamos el control ejercido de este modo por los banqueros de inversión sobre los ferrocarriles, las corporaciones de servicios públicos e industriales, sobre los bancos, las compañías de seguros de vida y las sociedades fiduciarias, y se habrá dado un gran paso hacia la consecución de la Nueva Libertad.
El término «consejos de administración cruzados» (interlocking directorates) se emplea aquí en un sentido amplio para incluir todos los intereses entrelazados y en conflicto, cualquiera que sea su forma y el mecanismo mediante el cual se efectúen. * La objeción se extiende asimismo a los contratos de una corporación, ya sea con uno de sus directores individualmente, con una firma de la cual sea miembro, o con otra corporación en la que tenga intereses como funcionario, director o