Por entonces se encontraban en Levis sucursales de tres bancos ordinarios de depósito —una caja de ahorros mutualista, la caja de ahorros postal y tres «prestamistas» constituidos en sociedad—, pero la gente no recibía el servicio adecuado.
Tras mucho meditar, por casualidad leyó acerca de los bancos rurales europeos. Se dispuso a adaptar la idea para aplicarla en Levis y, en 1900, fundó allí la primera «caja de crédito». Durante siete años observó atentamente el funcionamiento de este pequeño banco.
El sindicato pionero había acumulado en ese período 80.000 dólares en recursos. Había concedido 2.900 préstamos a sus miembros, por un total de 350.000 dólares; los préstamos promediaban una cuantía de 120 dólares, y la tasa de interés era del 6 y 1/2 por ciento. En todo este tiempo, el banco no había tenido una sola pérdida. Entonces Desjardins concluyó que la banca democrática era aplicable a Canadá;