Para ilustrar el asunto, supondremos que la tabla que ha de calcularse constará de números que no exceden de seis cifras; y supondremos también que la diferencia de quinto orden es la diferencia constante.
Imagínese, pues, seis filas de ruedas, cada una de las cuales lleva una esfera graduada semejante a la de un reloj común, pero que consta de diez en lugar de doce divisiones; estando marcadas las distintas divisiones con 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 0.
Supóngase que estas esferas giran siempre que las ruedas a las que están unidas se ponen en movimiento, y que giran en tal dirección que la serie de números crecientes pasa por debajo del índice que aparece sobre cada esfera; así, después de que el 0 pasa por el índice, le sigue el 1, luego el 2, el 3, y así sucesivamente, a medida que la esfera gira.
En la Fig. 1 se representan seis filas horizontales de dichas esferas.