en la cruz, la luz del mundo fue apagada. Dios envió a Su Hijo para ser la luz del mundo; pero los hombres no amaron la luz porque esta los reprendía por sus pecados. Cuando estaban a punto de apagar esta luz, ¿qué le dijo Cristo a sus discípulos? > “Me seréis testigos.” (Hechos 1:8). Él ha ascendido allá arriba para interceder por nosotros; pero quiere que brillemos por Él aquí abajo. > “Vosotros sois la luz del mundo.” (Mateo 5:14). De modo que nuestra obra es brillar; no tocar nuestra propia trompeta para que la gente nos mire. Lo que queremos hacer es manifestar a Cristo. Si tenemos algo de luz, es luz prestada. Alguien le dijo a un joven cristiano: “¡Convertido! ¡Todo eso es pura luz de luna!”. A lo que él respondió: “Le agradezco la ilustración; la luna toma prestada su luz del sol, y nosotros tomamos la nuestra del Sol de Justicia”. Si somos de Cristo, estamos aquí para brillar por Él; pronto nos llamará a nuestro hogar para recibir
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VIII. Cristo todo y en todo
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