número”. Ese es el cargo que Dios presenta contra el descarriado. Se “han olvidado de mí, por días sin
A menudo he escandalizado a las jóvenes al decirles: «Amiga mía, piensas más en tus pendientes que en el Señor».
La respuesta ha sido: «No, no es así».
Pero cuando he preguntado: «¿No te entristecerías si perdieras uno, y no empezarías a buscarlo?», la contestación ha sido: «Bueno, sí, supongo que sí».
Pero a pesar de haberse apartado del Señor, eso no les causaba ninguna inquietud, ni lo buscaban a Él para poder hallarle.
¡Cuántos que un día estuvieron en comunión y trato diario con el Señor, hoy piensan más en sus vestidos y adornos que en sus preciosas almas!
Al amor no le gusta ser olvidado. Las madres tendrían el corazón destrozado si sus hijos las abandonaran y nunca escribieran una palabra ni enviaran ningún recuerdo de su afecto; y Dios clama por los descarriados como un padre por sus seres queridos que se han extraviado.
Intenta cautivarlos de nuevo. Pregunta: «¿Qué he hecho para que me hayáis abandonado?».
Las palabras más tiernas y amorosas que se pueden encontrar en toda la Biblia son las de Jehová para aquellos que lo han abandonado sin causa.
Jeremías 2:19.
Oye cómo discute con ellos: (Jeremías 2:19). > “Tu propia maldad te corregirá, y tus rebeldías te castigarán; sabe, pues, y ve, cuán malo y amargo es