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nydus/Heart of DarknessPublic
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I

significado. De cuando en cuando, una barca procedente de la orilla le brindaba a uno un contacto momentáneo con la realidad. Iba remada por tipos negros. A lo lejos se podía ver el blanco de sus globos oculares brillando. Gritaban, cantaban; sus cuerpos sudaban a chorros; tenían rostros parecidos a máscaras grotescas, estos muchachos; pero poseían hueso, músculo, una vitalidad salvaje, una intensa energía de movimiento, que era tan natural y verdadera como la rompiente a lo largo de su costa. No necesitaban ninguna excusa para estar allí. Daban un gran consuelo a la vista. Durante un rato sentía que aún pertenecía a un mundo de hechos sencillos; pero la sensación no duraba mucho. Algo surgía para ahuyentar a patadas ese sentimiento. Una vez, recuerdo, nos topamos con un buque de guerra anclado frente a la costa. Ni siquiera había un cobertizo allí, y estaba bombardeando la espesura. Al parecer, los franceses tenían una de sus guerritas por aquellos lares. Su enseña colgaba lacia como un trapo; las bocas de los largos cañones de seis pulgadas sobresalían por todo el bajo casco; el oleaje grasiento y viscoso lo mecía perezosamente hacia arriba y lo dejaba caer, balanceando sus delgados mástiles. En la vacía inmensidad de la tierra, el cielo y el agua, ahí estaba, incomprensible, disparando contra un continente. ¡Pum!, hacía uno de los cañones de seis pulgadas; una pequeña llama brotaba y se desvanecía, un poco de humo blanco desaparecía, un proyectil diminuto emitía un chirrido débil... y no pasaba nada. No podía pasar nada. Había un toque de demencia en el procedimiento, una sensación de lúgubre bufonada en la escena; y aquello no se disipaba por el hecho de que alguien a bordo me asegurara con seriedad que había un campamento de nativos —¡los llamó enemigos!— escondido fuera de la vista en alguna parte.

“Le entregué sus cartas (oí decir que los hombres de aquel solitario barco morían de fiebre a razón de tres por día) y seguimos adelante. Hicimos escala en otros lugares con nombres de farsa, donde la alegre danza de la muerte y del comercio continúa en una atmósfera quieta y

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